Barreras de Comunicación:
Temor al Riesgo.
¿De qué
depende el riesgo? El riesgo que corremos en
la comunicación no siempre es el mismo, sino que varía dependiendo
de:
·
El contenido de la comunicación.
Es menos arriesgado hablar del clima, que expresar
a alguien nuestros sentimientos. ·
·
La importancia en nuestra vida de la persona con la que estamos hablando.
No es lo mismo comunicarnos con un desconocido o un vecino que hacerlo con
nuestro cónyuge o nuestro jefe.
·
El momento. Si
tratamos de comunicarnos cuando hay prisa o cansancio, o cuando
estamos afectados por las emociones, el riesgo de no ser escuchados y
de ser mal interpretados es mayor.
·
La probabilidad de que nos comprendan y acepten.
Con alguien que nos quiere y nos conoce bien, tenemos más
probabilidades de ser aceptados y comprendidos.
Barreras Personales:
Son las interferencias
que parten de las características del individuo, de
su percepción, emociones, valores, deficiencias sensoriales y malos
hábitos de escucha o de observación. Es el ruido mental
que limita nuestra concentración y vuelve muy
selectiva nuestra percepción e interpretación.
Algunas personas hablan en un tono
muy bajo, su cultura es muy limitada al manejar el lenguaje y
el idioma, o tienen dificultades para la pronunciación
correcta, y esto se convierte en poderosas interferencias
para llevar a cabo el proceso de comunicación
de manera eficiente. Los seres humanos tenemos un grado
de percepción más bajo comparado con el de los animales, y si
a ello le agregamos deficiencias auditivas o visuales,
la información que recibimos puede
llegar incompleta o inexacta.
Vemos y oímos aquello
que queremos, lo que nos conviene, aquello con lo que estamos sintonizados
emocionalmente, nuestras creencias y valores actúan como filtros;
la comunicación no puede
separarse de la personalidad y ésta influye en
nuestras percepciones; Transmitimos nuestra interpretación
de la realidad y no la realidad misma.
Barreras Físicas
Una barrera física muy
común es el ruido, otras son: la distancia física, las paredes o
la estática cuando nos comunicamos a través de un aparato, etc.
Las barreras físicas pueden
convertirse en fuerzas positivas por medio del control ambiental, en el cual
el emisor trata de modificar el
ambiente para que influya en los sentimientos y el
comportamiento del receptor.
Cuando las personas se dan
cuenta de estas barreras físicas generalmente tratan de superarlas.
Barreras Semánticas
Son aquellas que tienen que ver con
el significado que se le da a una palabra que tiene varios
significados. La Semántica es
la parte de la ciencia lingüística que estudia el
significado de las palabras. Casi toda la comunicación es
simbólica, es decir, utiliza signos o símbolos que sugieren
determinados significados. Estos símbolos son el mapa del territorio
que nos ayuda a construir el mapa mental de las ideas,
pero no son el territorio real, de ahí que deben
ser decodificados e interpretados por el receptor. Los símbolos con los
cuales se comunican tienen varias limitaciones y uno de ellos es
el significados múltiple, ya que un mismo símbolo
tiene distintos significado y si al interpretar elige el significado
erróneo o simplemente diferente al que eligió el emisor,
puede tergiversarse el mensaje, por otra parte,
debe cuidarse mucho el contexto en que se utiliza una
palabra, o un símbolo, porque es el contexto el que decide el significado
de una palabra.
Mecanismos de Defensa
Algunas barreras personales son con
frecuencia de origen mental, y cuando es así, son una forma de disimular el
temor al riesgo, funcionan como protectores, pero pueden afectar
negativamente la comunicación. Son mecanismos
de defensa que se ponen en marcha casi
automáticamente y pueden ser más o menos inconscientes. Algunas
de estas barreras pueden ser:
Del que habla o del que se expresa:
·
Hablar medio en
serio, medio en broma.
·
Intelectualizar
la comunicación para impresionar a los demás o porque en el
fondo nos sentimos inseguros.
·
Mensajes simultáneos
incompatibles (decir oralmente algo y con nuestros gestos, movimientos,
actitudes o comportamientos, decir todo lo contrario).
·
Creer que sólo
nosotros tenemos la razón y lo que dice el otro no
tiene validez
·
Mostrarse rígidos,
autoritarios y distantes, aumentando tanto el temor al riesgo que podemos
inhibir a los demás
Del que habla y del que escucha:
·
Encasillar al otro
y sólo percibir aquello que reafirma la etiqueta que le hemos
puesto.
·
Aceptación
pasiva de un mensaje sin analizarlo ni tratar de interpretarlo
correctamente.
·
Sólo oír y no
"escuchar".
·
Juzgar y
evaluar al otro de manera precipitada. Prejuiciar.
·
No admitimos lo
original y diferente del otro y queremos que sienta y
piense como nosotros.